El origen de las tonadas

¿Cómo nace la música que cantamos involuntariamente cada vez que hablamos?

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Las tonadas son los rastros que la tierra, la historia, la cultura, las conquistas y las derrotas dejan en nuestro hablar. La afirmación de nuestra existencia espaciotemporal. La transmutación de ese espacio y ese tiempo en música que se nos filtra desde el afuera hasta los confines de las entrañas para desde ahí retomar el camino de vuelta convertida en tonada. Tanto, que no podemos más que hablar poseídos por sus ecos. 

Acaso sea la canción más larga e inconsciente de la historia. La que cada uno entona sin saberlo cada vez que habla. Una misma canción cantada por otros que forman un nosotros.  

La entonación permite facetas, matices, tonos que desbordan los estrechos signos de exclamación. Cientos de operaciones lingüísticas y gramaticales que explotan de posibilidades el universo delimitado entre la admiración y la pregunta; y es en ese espectro dónde aparece la arrolladora fuerza expresiva de la tonada. 


Las tonadas son los rastros que la tierra, la historia, la cultura, las conquistas y las derrotas dejan en nuestro hablar.

Corre por mi sangre en río que libera en mi voz su caudal

Como sucede con todo, todo es cuestión de escala. Podemos ser oídos como una única gran lengua argentina a los lejos, mientras por dentro, los cantos regionales bullen y se bifurcan como los ríos y sus menguantes. Y como ellos son formados por largos procesos; las tonadas, también. Los acentos tonales tienen picos y valles y dependerá de cómo se llegue a ese acento y cómo se salga de él para distinguir la procedencia de las personas. 

La tonada suele recibir otros nombres como acento, entonación, dejo, canto, cantito. Todos hacen referencia a la melodía particular de una región producida por variaciones en la entonación, en la duración o intensidad de algunos sonidos o sílabas. En Argentina se perciben numerosas tonadas, y cada una es la resultante de la fusión de tramas diversas: la influencia del asentamiento de distintos pueblos indígenas, las distintas corrientes inmigratorias; la cercanía de sus hablantes a zonas limítrofes a otras provincias o países, y sobre todo los complejos reflejos causados por conductas aspiracionales y mimetización sociológica.


"Los acentos tonales tienen picos y valles y dependerá de cómo se llegue a ese acento y cómo se salga de él para distinguir la procedencia de las personas." Investigador Jorge Gurlekian.


Que ayé papá


Según el estudio del investigador del Conicet Jorge Gurlekian junto a la investigadora canadiense Laura Conlantoni, de la Universidad de Toronto; que comparó la tonada en más de 1400 oraciones: “Los porteños hablan el español con una entonación más cercana a la de los napolitanos que a la de cualquier otra lengua”.

Gurlekian, del Laboratorio de Investigaciones Sensoriales del Conicet, arribó a la conclusión después de analizar las grabaciones de más de 1400 oraciones  que mostraban todas las combinaciones acentuales del español y de compararlas con otras tonadas del mundo. En su estudio publicado en la revista científica Bilingualism: Language and Cognition; afirma que: “Esta característica tonal es relativamente nueva y aparece a principios del siglo XX, en coincidencia con el período de inmigración italiana. Del italiano adoptan su acentuación de las palabras, ya que los porteños tienden a subir rápido a un acento y bajar suavemente. Si se toma la palabra castaño como ejemplo sería: "casta" (rápido) y luego "ño". Esta característica no es común en otras variedades del español y resulta más habitual en el italiano, especialmente en el napolitano. Un poco antes, en el siglo XIX, parecía dominar a orillas del Plata una entonación más similar a la de la península ibérica, con cierta reminiscencia del andaluz.”

¿Vos llevaste el auto a lavar?


Si usted es santafesino no podrá hacer esa pregunta sin acentuar la palabra “llevaste”. Y es que en la región del Litoral los estudiosos afirman que el elemento protagonista de la construcción de la tonada regional se corresponde al fabuloso ejercicio inconsciente que practican los hablantes de poner el acento en ciertas palabras para destacar claramente adónde se busca llevar la atención. "El acento tonal focaliza el lugar que se desea reforzar o resaltar, que -tanto en el español como en el italiano- puede ser en cualquier parte de la oración.” afirma Gurlekian.

La devela una operación lingüística-gramatical inconsciente, automática, teatral y asombrosa. 

"Complejos reflejos causados por conductas aspiracionales y mimetización sociológica."

Vevó, no charlé 

Según el estudio publicado por la Dra. en Lingüística M. Toniolo el mapa de la provincia de Córdoba puede dividirse en cuatro zonas según la tonada: 

En el noroeste se detecta la influencia de una lengua muy presente en todo el noroeste del país: la lengua cacán o cacana. Sobre esa base, cuando llegaron los conquistadores por el norte de Córdoba, y empezaron a fundar ciudades hasta llegar a la capital, trajeron intérpretes que hablaban quichua. Una lengua dominante como el quichua se impuso e hizo desaparecer a la lengua cacán. Lo que hoy se denomina “tonada del esdrújulo”, la del noroeste de la provincia, tendría vieja influencia cacán.

En los pueblos de las zonas sureste y este, la población nativa era muy tribal, y emigraba de esos espacios. Lo que quedó ahí es la vieja entonación española y sobre eso, a fines del siglo XIX, se fueron asentando las tonadas de los dialectos italianos. En la región también existe una entonación española antigua, absolutamente italianizada. 

Por otro lado, en relación a la tonada capitalina aún se discute si tiene influencia del sustrato de los indios sanavirones o de los comechingones. 

Finalmente, los cordobeses del Sur tienen una forma muy parecida a la forma de hablar bonaerense y se le llama tonada porteña o del litoral. Es una tonada de base andaluza, no castellana, porque no hubo inmigrantes castellanos en esa zona. Cerca de San Luis, en el suroeste, se escucha otra tonada, que es una especie de variante de la tonada del esdrújulo.

Las lenguas del Fin del Mundo

En El español de la Argentina, editado por el Consejo Nacional de Educación, y escrito por la investigadora Berta Vidal de Battini, se ofrece un mapeo del origen de las tonadas de todo el país. En relación a lo concerniente a la construcción de los cantos patagónicos la autora afirma que la región patagónica ―poblada mayoritariamente por inmigrantes provenientes de la región central del país― adoptó también el uso de esas variantes, con ligeras variantes fonológicas, probablemente por influjo de la inmigración chilena del siglo XX, y voces y modismos mapuches y tehuelches en el caudal de las entonaciones de su tomada.

En el noroeste del país, por un lado y en el Nordeste argentino, por otro, la influencia del cacán, del quechua y del guaraní, respectivamente, ha dado origen a dialectos algo distintos, que a su vez presentan variaciones subdialectales regionales.

En las provincias de San Juan, Mendoza y menor proporción en las provincias de San Luis y La Rioja, se da la intersección entre vestigios del español chileno y el rioplatense, presentándose modismos y pronunciación similar a la chilena. 

Qué brindamos a los otros de nosotros 

La tonada es identidad. Habla de regiones y de grupos de pertenencia. Y cómo hemos visto, en el caso de las tonadas argentinas hay dos variables que determinan su fusión y génesis: la influencia del sustrato de los pueblos originarios y la aportada por los pueblos inmigrantes llegados después.

En una próxima entrega desplegaremos los orígenes del frondoso mapa de tonadas del Norte argentino.







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