Cor - estetoscopio para dos

( Por favor continúe amando)

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Aún no existe el cuento donde exista.
Así de incunable es Cor; el invento de la creadora Eliana Lardone
que permite auscultar el latido de dos corazones al mismo tiempo.

Válvula interna de vasos comunicantes y comunicados 


Cor es un estetoscopio doble, lo diseñé para que dos personas puedan escuchar sus latidos al mismo tiempo. Mediante una válvula interna que comunica y mezcla los sonidos , intervine dos estetoscopios transformándolos en un instrumento único y doble a la vez; nos cuenta Eliana Lardone, su creadora.

 

La circularidad de su sentido en la patáfora de su nombre  

 

Como se expande el sentido cuando todo tiene sentido, descubrimos la musicalidad de los latidos en su fonética y la poética exquisita que al usarlo lo nombra. 

Soy música, por eso esta obra surgió de la emoción me produce escuchar los latidos, del amor que me aparece al entrar en contacto con ese sonido del cuerpo que es expresión pura de la vida, humanidad y naturaleza, fragilidad y misterio. Lo he pensado a veces como una forma de encuentro desde la pureza del sonido que nos comunica más allá de toda palabra, una forma de estar en uno y en el otro al mismo tiempo, una comunión.

 

 Recordis

 

Su nombre lo tomé del origen etimológico de la palabra corazón y de muchas otras que remiten a los sentimientos, los vínculos y las emociones...recordar, acordar, coraza, discordia, coraje, cordura.  

A diferencia de lo que se cree, recordar no es un acto de la mente; es una acción del corazón. La palabra proviene del latín y está formada por (Re) volver, y cordis (corazón), por lo que recordar estaría siendo hacer volver a pasar por el corazón aquella cosa que es recordada. Pues entonces celebramos este aparatejo que no es sino, un gran acto de amor.  

Por supuesto Cor remite al instrumental médico y resignifica poéticamente la simbología de ese instrumental y esa noción de cuerpo-vida-salud. Solo contarte que esto aparece luego con las exposiciones y apreciaciones de amigos y colegas, y claro...es fundamental. Pero mi verdadero motor siempre fue el placer de la experiencia con el sonido del corazón y la fascinación de lograr que nos escuchemos latiendo juntos y al mismo tiempo.

 

 

Si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para oírlo, ¿hace algún sonido?

 

Eliana nos responde la pregunta filosófica que lleva cientos de años abduciendo razonamientos y circunloquios. Nos revela la certeza del ruido que hace un árbol al caer a pesar de su bosque solitario, cuando de la intuición sin certezas de la musicalidad de los corazones parió Cor la intuitiva Lardone. 

Y ése es un cuento, que aún no se ha escrito.

 

 


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